Viaje de luna de miel Polinesia Francesa

¿POR QUÉ HACER VUESTRO VIAJE DE LUNA DE MIEL POLINESIA FRANCESA?

Vive un viaje de luna de miel a la Polinesia Francesa único. La Polinesia Francesa es un paraíso compuesto por 118 islas de las cuales 67 están habitadas. La mayoría de estas islas son antiguos volcanes que se extinguieron y dieron lugar, con el paso del tiempo, a bonitas lagunas de aguas cristalinas donde se puede encontrar una gran diversidad de especies marinas. De entre todas las islas que componen la Polinesia Francesa, Bora-Bora y Tahití son las más conocidas.

Bora-Bora es una isla conocida por su fantástico clima durante todo el año y sus lagunas en tonos azules y verdes brillantes que provocan en los visitantes un flechazo a primera vista. Sus playas de arena blanca van dando paso a las aguas de azul intenso donde peces tropicales de distintos colores se mueven por los jardines de coral. Es un lugar romántico donde disfrutar de una luna de miel mágica.

Tahití es la isla más grande de la Polinesia Francesa y está formada por Tahití Nui y Tahití Iti, conectadas por una franja de tierra. Si sois amantes del buceo o del snorkel, no podéis perderos la oportunidad de disfrutar de sus aguas cristalinas repletas de corales y peces de colores.

Sin embargo, esto no es todo, Tahití también es conocida por su naturaleza. A lo largo de Tahití vais a poder disfrutar de cascadas, sitios arqueológicos, valles salvajes, acantilados etc.

La Polinesia Francesa es un destino lleno de paisajes volcánicos, aguas cristalinas y vegetación exuberante que os proporcionarán un entorno mágico donde poder disfrutar de un romántico viaje de luna de miel.

¿QUÉ HACER EN LA POLINESIA FRANCESA DURANTE VUESTRO VIAJE DE LUNA DE MIEL?

Visitar un criadero de perlas de Tahití Una de las experiencias más únicas y maravillosas que se puede vivir en Tahití es la de visitar un criadero de perlas y tener la oportunidad de ver el proceso extracción de la mano de un grafter Pearl. Estas perlas van del blanco plata al negro con toda una gama intermedia, por lo que no es difícil dejarse seducir por ellas. No obstante, este fenómeno de extracción de perlas no se produce a lo largo de todo el año. Si tenéis suerte, tal vez podáis obtener un descuento y llevaros un recuerdo especial de Tahití. Observación de ballenas Entre los meses de julio y octubre la Polinesia Francesa es una importante zona de apareamiento de las ballenas jorobadas que migran a estas aguas. Es uno de los mejores lugares del mundo para avistar a estas criaturas, los recién nacidos y sus rituales de cortejo. Los mejores lugares para observar a las ballenas son Moorea, Tahití y Ruturu, donde además se pueden organizar excursiones para este fin. Si durante vuestro viaje de novios a la Polinesia Francesa tenéis la oportunidad de disfrutar de este acontecimiento tan especial ¡no lo dejéis escapar! Visitar los conjuntos ceremoniales de la Polinesia, Marae. Los Marae son construcciones ceremoniales que se pueden encontrar a lo largo de toda la Polinesia. Estos conjuntos ceremoniales son construidos como ofrenda a los dioses, para honrar a clanes, a personas, o a la propia naturaleza. A cada ser y cada cosa le corresponde su propio Marae. El más importante de la Polinesia es el Taputapuatea, en la isla de Raiatea, que recibe anualmente a peregrinos de todas las islas. Islas marquesas Estas islas de origen volcánico, al contrario que la idílica Bora-Bora, tienen sus costas expuestas al océano pacífico creando un paisaje escarpado, lleno de acantilados y playas de arenas negras. Estas islas son las únicas en las que todavía se conserva la cultura polinésica ancestral presente en sus danzas, artesanías o restos arqueológicos.

¿CUÁLES SON LAS MEJORES FECHAS PARA VIAJAR A LA POLINESIA FRANCESA?

Se pueden distinguir 3 temporadas distintas a la hora de hacer vuestro viaje de luna de miel a la Polinesia Francesa:

 

Temporada alta (de julio a agosto y de diciembre a enero). Esta época es la más cara de todas para viajar debido a la elevada afluencia de turistas que llegan a las islas. Durante los meses de junio, julio y agosto, el clima suele ser más fresco y seco. Los meses de diciembre y enero reciben mucho sol y algún que otro refrescante chaparrón.

 

Temporada media (meses de febrero, mayo y septiembre). Los precios en esta época son bastante similares a los de la temporada baja. El mes de febrero es el más caluroso de todos, mientras que en mayo y septiembre las temperaturas son suaves.

 

Temporada baja (meses de marzo, abril, octubre y noviembre). Al igual que en la temporada media, los precios son más asequibles que en la temporada alta. Los meses de marzo y abril son más calurosos y con más lluvias. Por el contrario, en los meses de octubre y noviembre el clima en las islas es más agradable.